Conociendo la diversidad: ¿Voto accesible?

Desde Venezuela, un nuevo post de nuestra colaboradora Dalia Sánchez-Caridad en su sección Conociendo la Diversidad. En tiempos electorales, valoramos enormemente la reflexión que Dalia realiza acerca de este proceso cívico y su accesibilidad.

Imagen: 20minutos.es

Por Dalia Sánchez-Caridad @dalitacaridad.

No hay texto en el mundo democrático que no consagre como un derecho universal el voto de los ciudadanos. Todos y cada uno de nosotros tenemos el derecho a elegir nuestros representantes. No hay exclusiones posibles. Desde el punto de vista de la diversidad, la Ley Orgánica de Procesos Electorales tiene artículos dedicados a los electores con discapacidad, otras tantas letras muertas que adornan las bibliotecas de los abogados o archivos que ocupan megas en nuestros discos duros o en la nube (para los más sofisticados).

Según el artículo 156, los datos de los electores deberán contener adicionalmente la indicación de las necesidades especiales, a los fines de la adecuación de los espacios físicos e instrumentos electorales de los mismos en las mesas electorales. Seguidamente, el artículo 157 afirma que el Consejo Nacional Electoral (CNE) diseñará los instrumentos de votación accesibles, de modo tal que una persona con discapacidad visual pueda ejercer su derecho al sufragio de manera independiente. Y, para finalizar, en el artículo 158 se expone que se deberá incorporar la traducción simultánea a lenguaje de señas venezolana en los mensajes audiovisuales, así como la  elaboración de material informativo en Braille.

Si alguien ha visto que estos artículos de la Ley se trasladan en la realidad, no dude en comunicarse conmigo, me gustaría verlo, aunque sea de lejos. Por lo pronto, mi experiencia como acompañante de una persona con discapacidad  en diversos procesos electorales ha sido mixta. Les dan prioridad, pero las escaleras, así como la ausencia de rampas y pasillos accesibles hacen que el proceso sea incómodo. Del mismo modo, la altura de las máquinas y las cajas para depositar el voto, hacen imposible que el voto sea independiente si estás en una silla de ruedas. Tampoco he visto máquinas con Braille incorporado, por lo que el voto deja de ser secreto en el caso de tener una discapacidad visual.

En este sentido, Carolina Aguilera opina: “…además de los espacios adecuados y accesibles, se necesitan protocolos de apoyo a personas con dificultad de movilidad o discapacidad visual, claros, y que faciliten un trámite expedito para todos.” Igualmente, Aguilera recalca que el Estado “debe invertir en mejorar el sistema de votación de cada nación (…) y estos cambios deben venir acompañados y guiarse por una cultura inclusiva, poniendo en práctica lo que es desarrollar infraestructura accesible, ya sea a nivel arquitectónico como tecnológico.”

Tal como señalo al inicio de este texto, el voto es inherente a la democracia y, como tal, se debe poder ejercer sin barreras, porque si un solo ciudadano no vota por las mismas, estaríamos en presencia de una violación a los Derechos Humanos. Al respecto, Antonio Corbalán asegura que “si se impidiera el voto por ser mujer o por ser de una raza distinta, las oleadas de protestas (con toda la razón) lloverían en la administración pública y se movilizarían muchísimos sectores. Lamentablemente no ocurre lo mismo cuando una persona con discapacidad no puede votar por esa falta de accesibilidad…” Todo esto sucede por una simple razón: los derechos de las personas con discapacidad son de los más vulnerados y tal parece que no hubiera nadie decidido a defenderlos. Como alguna vez escuché en palabras de un representante del Centro de Atención al Esquizofrénico y Familias (CATESFAM): “En Maracaibo hasta los toros tienen quienes los defiendan…”. Espero que sepan disculpar el olvido del nombre de la fuente de esa frase.

El voto sin barreras es uno de los tantos factores que harán posible la plena integración de las personas con discapacidad en la sociedad, no debe ser un asunto para pensar simplemente antes de un proceso electoral, algo que resolvamos en el momento de manera improvisada y deberá ser incluido en la agenda de nuestros líderes.

Antes de despedirme, aprovecho para agradecer de aquí al infinito por la colaboración permanente y desinteresada de mis compañeros de lucha: Carolina Aguilera (Chile), Antonio Corbalán (España) y Víctor Ocando (Venezuela), en los momentos de agotamiento los leo y me doy cuenta de que no estamos solos. Nos quedan mil batallas, pero estoy convencida de que juntos podemos acercar la integración a nuestras realidades.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s