Lengua de señas y tecnologías inclusivas

Enseñar a nuestros niños el uso de lengua de señas desde la escuela

Imagen: nature.com.

*Por Carolina Soledad Aguilera Vigil

En mayo de 2012, miembros de la Comisión de Superación de la Pobreza, Planificación y Desarrollo Social de la Cámara de Diputados, derogaron una disposición transitoria de la Ley 20.422 que fijaba un plazo de tres años al Estado para definir una lengua de señas chilena para las personas con discapacidad auditiva.

La derogación se realizó dado que para los parlamentarios existía una contradicción, porque aunque el artículo 26 de la Ley 20.422 consagra la lengua de señas como medio de comunicación de la comunidad sorda, la norma transitoria le negaba tácitamente efectividad al fijar un plazo para definir la lengua de señas chilena.

Sin duda, esta decisión representa un paso, un intento por fortalecer la legislación existente. Pero ¿Cuántos chilenos con discapacidad auditiva manejan la lengua de señas? Una ley es efectiva no sólo por resolver un conflicto o incongruencia legal, sino también por su masividad al momento de beneficiar a la población. Es así como comencé a cuestionarme ¿Por qué si se habla de educación inclusiva y establecimientos con planes de integración, no nos enseñan la lengua de señas? Si una ley lo establece como algo válido y necesario ¿Por qué no forma parte de los planes de educación? ¿O es que los sordomudos, por ejemplo, tienen que comunicarse sólo con sordomudos?

Como ven, a raíz de este tema se nos vienen muchas interrogantes encima, en gran parte, porque existe una necesidad que no ha sido atendida del todo.

Publicado originalmente en www.momwo.com.

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